CARTA AL DEFENSOR DEL PUEBLO


                                             Defensor del Pueblo.
                                         Paseo de Eduardo Dato, 31.
                                                      28010 MADRID.

Mediante la Orden de Servicio de 04 de diciembre de 2017, la Subdirectora General de Recursos Humanos de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias procedió al cambio en la modalidad de las guardias sanitarias del personal facultativo del Centro Penitenciario de ZARAGOZA (Zuera).

Este cambio ha supuesto que, en el mencionado centro y desde el día 11 de diciembre, vienen realizándose guardias de presencia localizada de lunes a viernes (entre las 22.00 horas y las 08.00 horas del día siguiente), y guardias de 24 horas los sábados, domingos, y festivos.

La apelación a “garantizar los principios de eficacia y eficiencia en las prestación del servicio público de atención sanitaria continuada en el medio penitenciario, optimizando los recursos humanos y materiales disponibles” no hace sino tratar de enmascarar el grave problema que subyace en la toma de esta decisión: la falta de personal facultativo.

La Relación de Puestos de Trabajo del C.P. Zaragoza dispone la existencia de 8 puestos para ser desempeñados por profesionales del Cuerpo Facultativo de Sanidad Penitenciaria. En la fecha en la que se adoptó la decisión del cambio de modelo de guardia solamente estaban ocupados 5 (uno de ellos por un profesional en situación de Incapacidad Temporal prolongada, y otro por una facultativa en comisión de servicios). Realmente, y dada la citada incapacidad temporal, se contaba con 4 médicos.

En noviembre de 2017 el Sindicato de Prisiones UGT se dirigió por escrito al Secretario General de Instituciones Penitenciarias para manifestar nuestra queja por este cambio de sistema de guardias al entender que, por un lado, modifica las condiciones laborales de los empleados públicos del Cuerpo Facultativo –jornada, horarios, retribuciones-, y, por otro, supone un deterioro de la atención sanitaria que deben de recibir las personas privadas de libertad. En el mismo escrito se solicitaba la adopción de una serie de medidas encaminadas a la mejor prestación de la asistencia sanitaria. A día de hoy, no hemos recibido respuesta.

Siendo grave, la situación va a empeorar a muy corto plazo. Parece inminente el traslado a otro centro de la facultativa adscrita mediante comisión de servicios. La materialización de esa decisión supondría una nueva modificación del sistema de guardias ya que solamente serían 3 los facultativos con los que se podría contar para la prestación del servicio diario.

Es evidente que esta nueva vuelta de tuerca afectaría de una manera tremendamente negativa a la atención médica que recibirían las personas privadas de libertad en este centro, comprometiendo seriamente las actuaciones médicas de carácter preventivo, la participación en los diferentes programas existentes, la atención y seguimiento de cualquier patología, etc.

Este déficit de personal facultativo, y las decisiones que en relación con ello adopta la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, tiene una incidencia diaria y real en el Cuerpo de Enfermeros de Instituciones Penitenciarias. UGT siempre ha manifestado que estos profesionales nunca deben de asumir obligaciones relacionadas con la salud de las personas privadas de libertad que se correspondan con funciones propias y exclusivas de los facultativos. No deben de ser las/los enfermeras/os quienes tomen decisiones que vayan más allá de su capacidad profesional sobre la salud y la vida de los internos. A pesar de ello, y teniendo en cuenta que del C.P. ZARAGOZA dependen en torno a 1.300 internos/as –con problemas de salud complejos- y que se encuentra ubicado a más de 40 km del hospital de referencia establecido, parece inevitable pensar que, tarde o temprano, la realización de guardias en solitario por parte de un/una enfermero/a se verá seriamente comprometida por algún problema de salud urgente y grave sobre el que deberán tomarse decisiones en el momento.

Expuesto lo anterior, el Sindicato de Prisiones UGT solicita que la Institución del Defensor del Pueblo valoré esta información al objeto de desarrollar las actuaciones que considere oportunas para garantizar la prestación de unos niveles adecuados en la asistencia sanitaria prestada en el Centro Penitenciario de Zaragoza.

Atentamente,

En Madrid, 20 de febrero, 2018 Sindicato de Prisiones UGT.

     Antonio GONZÁLEZ DELGADO.

Autor entrada: Carmen .

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